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Caracterización del entorno en actuaciones de EXTRACCIÓN (Dragado)

CARACTERIZACIÓN DEL ENTORNO

(PROYECTOS DE EXTRACCION DE SEDIMENTOS MARINOS)

Aspecto a considerar/ Información a recabar Referencias
INFORMACIÓN PREVIA  
Identificación de zonas de interés ambiental y/o con figura de protección próximas a la zona de actuación

Nicoletti et al, 2006, p.66

MAGRAMA, 2010, apdo. 6

Identificación de usos legítimos del mar

Nicoletti et al, 2006, p.66

MAGRAMA, 2010, p.30

BATIMETRÍA Y MORFODINÁMICA  
Morfología y batimetría de la zona

García Carrascosa et al, 2006, apdo. 2.1

MAGRAMA, 2014, anejo III, apartado 2

Características hidrodinámicas de la zona

MAGRAMA, 2010, p.12

Nicoletti et al, 2006, p.70

Buceta Miller, 2004, apdo. 5.3

SEDIMENTOS MARINOS
Características texturales del sedimento superficial (granulometrías)

MAGRAMA, 2010, art.13

García Carrascosa et al, 2006, apdo. 2.1.3

Caracterización físico-química y microbiológica del sedimento

MAGRAMA, 2010, art.14-16

García Carrascosa et al, 2006, apdo. 2.1.4 y 2.1.5

García Carrascosa et al, 2005, apdo. 2.2.1 y 2.2.2

Nicoletti et al, 2006, p.76-83

MAGRAMA, 2014, Anejo 4

Buceta Miller, 2004, apdo. 5.1.2

COLUMNA DE AGUA  
Caracterización de la columna de agua

Buceta Miller, 2004, apartado 5.2

García Carrascosa et al, 2006, apdo. 2.2

FAUNA Y FLORA
Caracterización de comunidades bentónicas Cartografía bionómica

MAGRAMA, 2010, apdo. 6

García Carrascosa et al, 2006, apdo. 2.5

Comunidades piscícolas demersales y pelágicas García Carrascosa et al, 2006, apdo. 2.3
MEDIO SOCIOECONÓMICO Y CULTURAL
Recursos pesqueros y marisqueros

García Carrascosa et al, 2006, apdo. 2.3

Buceta Miller, 2004, apdo. 3.2.3

 

 

Información previa

Identificación de zonas de interés ambiental y/o con figura de protección próximas a la zona de actuación.

Se deben identificar las zonas de interés ambiental y/o con alguna figura de protección legal (Nicoletti et al, 2006, p.66; MAGRAMA, 2010, apartado 6), próximas al área de estudio, como pueden ser:

  • Áreas marinas protegidas.
  • Áreas de importancia arqueológica.
  • Zonas Especialmente Protegidas de Importancia para el Mediterráneo (ZEPIM), según el Convenio de Barcelona.
  • Áreas de especial conservación (“Natura 2000”): Lugares de Importancia Comunitaria (LIC) (Directiva Hábitats 92/43/CEE) y Zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPA) (Directiva de Aves 79/409/CEE).

Los principales hábitats contemplados por la Directiva Hábitats que pueden verse afectados por este tipo de actuaciones son los “Bancos de arena cubiertos permanentemente por agua marina poco profunda” (1110), las “Praderas de Posidonia” (1120), las “Grandes calas y bahías poco profundas” (1160), los “Arrecifes” (1170) o las “Cuevas marinas sumergidas o semisumergidas” (8330).

Estos hábitats se pueden ver afectados fundamentalmente por cambios en la calidad del sedimento marino o por la turbidez en el agua que a su vez genera una disminución de la irradiancia a nivel de fondo, que es uno de los aspectos más importantes a tener en cuenta de cara a valorar los posibles impactos sobre estos hábitats, especialmente en hábitats con presencia de macroalgas y fanerógamas marinas. También la extracción de sedimentos puede afectar a estos hábitats debido al cambio en el régimen de corrientes a nivel de fondo y a la inestabilidad sedimentaria que puede producir fenómenos de desenterramiento en los límites de praderas de fanerógamas.

Identificación de usos legítimos del mar.

Con respecto a los usos legítimos del mar, se debe identificar y localizar la presencia de (Nicoletti et al, 2006, p.66; MAGRAMA, 2010, p.30):

  • Áreas de marisqueo.
  • Instalaciones acuícolas.
  • Áreas autorizadas para vertido de material.
  • Arrecifes artificiales.
  • Zonas prohibidas para la pesca y fondeo.
  • Cables, emisarios y conducciones submarinas.
  • Estructuras Offshore.
  • Zonas militares.

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Batimetría y morfodinámica

Morfología y batimetría de la zona.

Esta información puede obtenerse de proyectos o estudios desarrollados anteriormente en la zona de estudio. En caso de no existir información previa será necesario realizar trabajo de campo para su obtención.

Los métodos a emplear para el reconocimiento de los fondos marinos variarán en función de la profundidad a la que vaya a realizarse el proyecto de extracción (García Carrascosa et al, 2006, apartado 2.1; MAGRAMA, 2014, anejo III, apartado 2).

Características hidrodinámicas de la zona.

Es necesario recopilar información sobre oleaje y corrientes (MAGRAMA, 2010, p.12; Nicoletti et al, 2006, p.70) para evaluar la dispersión del material resuspendido y la afección derivada de la pluma de extracción. En caso de no existir información documental suficiente, se deberá proceder a la realización de los correspondientes estudios de campo para su obtención (Buceta Miller, 2004; apartado 5.3).

Arriba

Sedimentos marinos

En general cabe esperar que el material del yacimiento no sea homogéneo, pudiendo haber diferencias tanto en planta como en profundidad. Es necesario diseñar un plan de muestreo que permita una caracterización precisa de la zona donde se van a realizar los dragados (Buceta Miller, 2004; p.29).

La localización y separación entre los diferentes puntos de muestreo dependerá de la información previa que se tenga de la zona, así como de la superficie de la zona de extracción (MAGRAMA, 2010, art.12). Existen diferentes métodos para determinar el número de puntos de muestreo necesarios (MAGRAMA, 2010, art.12; Buceta Miller, 2004, p.30; Nicoletti et al, 2006, p.82; MAGRAMA, 2014, Cap.3).

Características texturales del sedimento superficial (granulometrías)

El proyecto de extracción deberá incluir los estudios necesarios para determinar la composición granulométrica y mineralógica del yacimiento a explotar (MAGRAMA, 2010, art. 13).

Existen diferentes técnicas para la obtención de sedimentos con el fin de estudiar su naturaleza y textura (García Carrascosa et al, 2006, apartado 2.1.3.).

Caracterización físico-química y microbiológica del sedimento

La presencia de ciertos contaminantes en el sedimento determinará si el material es apto o no para ser empleado en la regeneración de playas.

Los contaminantes orgánicos presentan una gran estabilidad química y elevada persistencia en el medio marino, por lo que tienden a acumularse en el sedimento. Su presencia en el medio marino no está unida a fenómenos naturales. Por el contrario, los metales sí que pueden estar presentes en el sedimento por causas naturales. Por lo tanto es importante identificar si el fenómeno que causa la presencia de metales es de origen natural o no, así como evaluar la posible movilización y biodisponibilidad de los metales en el caso de remoción de los sedimentos. La determinación de la concentración de metales por sí solo, no permite diferenciar la naturaleza de los mismos (origen natural o antropogénico).

En la bibliografía encontramos valores límite de materia orgánica y de concentración de metales presentes en los sedimentos, que determinan la aceptabilidad de los materiales para su utilización en playas (MAGRAMA, 2010, art 14). Adicionalmente en determinadas zonas en las que presumiblemente puedan estar presentes otros contaminantes, se deberá analizar la presencia de dichos contaminantes. En el documento citado también se establece la necesidad de analizar la presencia/ausencia de indicadores de contaminación fecal en el sedimento (art. 15), y los métodos normalizados a seguir en todos estos análisis (art. 16).

Existen diferentes técnicas para el análisis de los metales pesados, de los contaminantes orgánicos y de la calidad microbiológica de los sedimentos (García Carrascosa et al, 2006, apartados 2.1.4 y 2.1.5; García Carrascosa et al, 2005, apartados 2.2.1 y 2.2.2; Nicoletti et al, 2006, p. 76 a 83; MAGRAMA, 2014, Anejo 4; Buceta Miller, 2004, apartado 5.1.2).

Arriba

Columna de agua

Caracterización de la columna de agua

Es importante conocer el estado inicial de la masa de agua (desde el punto de vista físico-químico y trófico) para poder diseñar posteriormente la vigilancia ambiental, durante y después de la extracción (Buceta Miller, 2004, apartado 5.2; y García Carrascosa et al, 2006, apartado 2.2).

Arriba

Fauna y flora

Resulta fundamental conocer las comunidades biológicas existentes tanto en la propia zona dónde se va a realizar la extracción, como en el entorno próximo que pueda verse afectado por la actuación.

En función de la profundidad y del tipo de sustrato las técnicas a emplear serán diferentes.

Comunidades bentónicas

La extracción de sedimentos del fondo marino afecta directamente a las comunidades asentadas sobre el sedimento, e indirectamente a las comunidades bentónicas de zonas próximas y a las especies nectobentónicas asociadas, por lo que los proyectos de extracción deberán incorporar un estudio de detalle sobre las características y ubicación geográfica de las principales comunidades bentónicas y nectobentónicas situadas en la zona de extracción y en el entorno próximo que pueda verse afectado (MAGRAMA, 2010, apartado 6; García Carrascosa et al, 2006, apartado 2.5).

Comunidades piscícolas demersales y pelágicas

Por lo que se refiere a las especies pelágicas, la extracción puede producir el alejamiento temporal de las especies o evitar el acceso a zonas de alimentación o reproducción. Por tanto es importante conocer la dinámica poblacional de las especies potencialmente afectadas con el fin de poder establecer un periodo de trabajo idóneo en el que el impacto sea mínimo (García Carrascosa et al, 2006, apartado 2.3).

Arriba

Medio socioeconómico y cultural

Recursos pesqueros y marisqueros.

A la información obtenida del estudio de los fondos marinos y de las comunidades bentónicas se pueden añadir los datos de desembarco de capturas por artes de pesca cuya área de influencia abarque la zona afectada, tratando de identificar el volumen de pesquerías que se realizan en la zona y su importancia económica. El conocimiento de estos datos permite establecer las líneas básicas sobre las cuales desarrollar el estudio del impacto sobre los recursos vivos explotables en la zona de afección (García Carrascosa et al, 2006, apartado 2.3).

Se debe tener también en consideración la existencia de otros recursos bentónicos explotables en la zona (algas, etc.) para la industria química o farmacéutica (Buceta Miller, 2004, apartado 3.2.3).

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1.1.1.               Información previa

Identificación de zonas de interés ambiental y/o con figura de protección próximas a la zona de actuación

Se deben identificar las zonas de interés ambiental y/o con alguna figura de protección legal (Nicoletti et al, 2006, p.66; MAGRAMA, 2010, apartado 6), próximas al área de estudio, como pueden ser:

·         Áreas marinas protegidas.

·         Áreas de importancia arqueológica.

·         Zonas Especialmente Protegidas de Importancia para el Mediterráneo (ZEPIM), según el Convenio de Barcelona.

·         Áreas de especial conservación (“Natura 2000”): Lugares de Importancia Comunitaria (LIC) (Directiva Hábitats 92/43/CEE) y Zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPA) (Directiva de Aves 79/409/CEE).

Los principales hábitats contemplados por la Directiva Hábitats que pueden verse afectados por este tipo de actuaciones son los “Bancos de arena cubiertos permanentemente por agua marina poco profunda” (1110), las “Praderas de Posidonia” (1120), las “Grandes calas y bahías poco profundas” (1160), los “Arrecifes” (1170) o las “Cuevas marinas sumergidas o semisumergidas” (8330).

Estos hábitats se pueden ver afectados fundamentalmente por cambios en la calidad del sedimento marino o por la turbidez en el agua que a su vez genera una disminución de la irradiancia a nivel de fondo, que es uno de los aspectos más importantes a tener en cuenta de cara a valorar los posibles impactos sobre estos hábitats, especialmente en hábitats con presencia de macroalgas y fanerógamas marinas. También  la extracción de sedimentos puede afectar a estos hábitats debido al cambio en el régimen de corrientes a nivel de fondo y a la inestabilidad sedimentaria que puede producir fenómenos de desenterramiento en los límites de praderas de fanerógamas.

Identificación de usos legítimos del mar

Con respecto a los usos legítimos del mar, se debe identificar y localizar la presencia de (Nicoletti et al, 2006, p.66; MAGRAMA, 2010, p.30):

·         Áreas de marisqueo.

·         Instalaciones acuícolas.

·         Áreas autorizadas para vertido de material.

·         Arrecifes artificiales.

·         Zonas prohibidas para la pesca y fondeo.

·         Cables, emisarios y conducciones submarinas.

·         Estructuras Offshore.

·         Zonas militares.

1.1.2.               Batimetría y morfodinámica

Morfología y batimetría de la zona

Esta información puede obtenerse de proyectos o estudios desarrollados anteriormente en la zona de estudio. En caso de no existir información previa será necesario realizar trabajo de campo para su obtención.

Los métodos a emplear para el reconocimiento de los fondos marinos variarán en función de la profundidad a la que vaya a realizarse el proyecto de extracción (García Carrascosa et al, 2006, apartado 2.1; MAGRAMA, 2014, anejo III, apartado 2).

Características hidrodinámicas de la zona

Es necesario recopilar información sobre oleaje y corrientes (MAGRAMA, 2010, p.12; Nicoletti et al, 2006, p.70) para evaluar la dispersión del material resuspendido y la afección derivada de la pluma de extracción. En caso de no existir información documental suficiente, se deberá proceder a la realización de los correspondientes estudios de campo para su obtención (Buceta Miller, 2004; apartado 5.3).

1.1.3.               Sedimentos marinos

En general cabe esperar que el material del yacimiento no sea homogéneo, pudiendo haber diferencias tanto en planta como en profundidad. Es necesario diseñar un plan de muestreo que permita una caracterización precisa de la zona donde se van a realizar los dragados (Buceta Miller, 2004; p.29).

La localización y separación entre los diferentes puntos de muestreo dependerá de la información previa que se tenga de la zona, así como de la superficie de la zona de extracción (MAGRAMA, 2010, art.12). Existen diferentes métodos para determinar el número de puntos de muestreo necesarios (MAGRAMA, 2010, art.12; Buceta Miller, 2004, p.30; Nicoletti et al, 2006, p.82; MAGRAMA, 2014, Cap.3).

Características texturales del sedimento superficial (granulometrías)

El proyecto de extracción deberá incluir los estudios necesarios para determinar la composición granulométrica y mineralógica del yacimiento a explotar (MAGRAMA, 2010, art. 13).

Existen diferentes técnicas para la obtención de sedimentos con el fin de estudiar su naturaleza y textura (ver García Carrascosa et al, 2006, apartado 2.1.3.).

Caracterización físico-química y microbiológica del sedimento

La presencia de ciertos contaminantes en el sedimento determinará si el material es apto o no para ser empleado en la regeneración de playas.

Los contaminantes orgánicos presentan una gran estabilidad química y elevada persistencia en el medio marino, por lo que tienden a acumularse en el sedimento. Su presencia en el medio marino no está unida a fenómenos naturales. Por el contrario, los metales sí que pueden estar presentes en el sedimento por causas naturales. Por lo tanto es importante identificar si el fenómeno que causa la presencia de metales es de origen natural o no, así como evaluar la posible movilización y biodisponibilidad de los metales en el caso de remoción de los sedimentos. La determinación de la concentración de metales por sí solo, no permite diferenciar la naturaleza de los mismos (origen natural o antropogénico).

En la bibliografía encontramos valores límite de materia orgánica y de concentración de metales presentes en los sedimentos, que determinan la aceptabilidad de los materiales para su utilización en playas (MAGRAMA, 2010, art 14). Adicionalmente en determinadas zonas en las que presumiblemente puedan estar presentes otros contaminantes, se deberá analizar la presencia de dichos contaminantes. En el documento citado también se establece la necesidad de analizar la presencia/ausencia de indicadores de contaminación fecal en el sedimento (art. 15), y los métodos normalizados a seguir en todos estos análisis (art. 16).

Existen diferentes técnicas para el análisis de los metales pesados, de los contaminantes orgánicos y de la calidad microbiológica de los sedimentos (García Carrascosa et al, 2006, apartados 2.1.4 y 2.1.5; García Carrascosa et al, 2005, apartados 2.2.1 y 2.2.2; Nicoletti et al, 2006, p. 76 a 83; MAGRAMA, 2014, Anejo 4; Buceta Miller, 2004, apartado 5.1.2).

1.1.4.               Columna de agua

Caracterización de la columna de agua

Es importante conocer el estado inicial de la masa de agua (desde el punto de vista físico-químico y trófico) para poder diseñar posteriormente la vigilancia ambiental, durante y después de la extracción (ver Buceta Miller, 2004, apartado 5.2; y  García Carrascosa et al, 2006, apartado 2.2).

1.1.5.               Fauna y flora

Resulta fundamental conocer las comunidades biológicas existentes tanto en la propia zona dónde se va a realizar la extracción, como en el entorno próximo que pueda verse afectado por la actuación.

En función de la profundidad y del tipo de sustrato las técnicas a emplear serán diferentes.

Comunidades bentónicas

La extracción de sedimentos del fondo marino afecta directamente a las comunidades asentadas sobre el sedimento, e indirectamente a las comunidades bentónicas de zonas próximas y a las especies nectobentónicas asociadas, por lo que los proyectos de extracción deberán incorporar un estudio de detalle sobre las características y ubicación geográfica de las principales comunidades bentónicas y nectobentónicas situadas en la zona de extracción y en el entorno próximo que pueda verse afectado (MAGRAMA, 2010, apartado 6; García Carrascosa et al, 2006, apartado 2.5).

Comunidades piscícolas demersales y pelágicas

Por lo que se refiere a las especies pelágicas, la extracción puede producir el alejamiento temporal de las especies o evitar el acceso a zonas de alimentación o reproducción. Por tanto es importante conocer la dinámica poblacional de las especies potencialmente afectadas con el fin de poder establecer un periodo de trabajo idóneo en el que el impacto sea mínimo (García Carrascosa et al, 2006, apartado 2.3).

1.1.6.               Medio socioeconómico y cultural

Recursos pesqueros y marisqueros.

A la información obtenida del estudio de los fondos marinos y de las comunidades bentónicas se pueden añadir los datos de desembarco de capturas por artes de pesca cuya área de influencia abarque la zona afectada, tratando de identificar el volumen de pesquerías que se realizan en la zona y su importancia económica. El conocimiento de estos datos permite establecer las líneas básicas sobre las cuales desarrollar el estudio del impacto sobre los recursos vivos explotables en la zona de afección (García Carrascosa et al, 2006, apartado 2.3).

Se debe tener también en consideración la existencia de otros recursos bentónicos explotables en la zona (algas, etc.) para la industria química o farmacéutica (Buceta Miller, 2004, apartado 3.2.3).

Instituto Portuario de Estudios y Cooperacion de la Comunitat Valenciana - FEPORTS